i

El Atlas de Marruecos

abril 12, 2018

Experiencia en Marruecos

Periplo por el Atlas en Marruecos durante Semana Santa

Hay países que no nos vemos visitando ya sea porque nunca nos los hemos planteado o simplemente no se nos ha dado la oportunidad. El país de destino esta vez era Marruecos y a poblados no turísticos. Se trataba de un viaje solidario a manos de la Asociación Viento Norte Sur. Realizan de diferentes tipos pero al que tuvimos la oportunidad de asistir fue al trekking por el Atlas en Semana Santa.

Una serie de circunstancias y de acontecimientos iban a dar paso a un periodo de vacaciones intenso y cuanto menos peculiar. La salida estaba prevista el 24 de marzo pero debido a las inclemencias temporales nuestro ferry fue cancelado y no fue posible salir desde Almería, perdimos un día de viaje pero mejor eso que morir en el mar.

Finalmente nuestro ferry salió al día siguiente y siempre había oído barbaridades de los mismos: de que si eran espacios donde la gente estaba hacinada, que el hedor que se acumula es insoportable con tanto cuerpo junto ahí, la gente descalza, etc etc…

El panorama parecía ser inquietante cuanto menos, afortunadamente no viví ninguna de esas experiencias y la verdad que el viaje fue bastante apacible y agradable. Es una sensación muy extraña la de dormir con el oleaje bajo tus pies, de todos modos la biodramina no fue necesaria y así con esta tranquilidad amanecimos en Melilla.  

Ciudad curiosa por no decir axfisiante y densa por diferentes motivos. Cuando esperábamos a nuestro bus y con nuestro equipaje en mano, ahí parados junto a la estatua de Franco, había tres adolescentes marroquíes que nos miraban así como un poco sospechosos, encapuchados, se nos acercaron pidiéndonos dinero como si no supieran hablar español y el conductor de autobús los echó como si se tratara de unos gatos a los que les gritas sape.

Y llega el momento frontera para entrar a Marruecos, ya de por sí impresiona y el ambiente que reina es de desasosiego, no puedes tener el móvil a la vista ni hacer fotos, discreción máxima es la actitud (no se como Spottorno pudo hacer esas fotos para la Grieta en la frontera de Melilla). El paso a la frontera es complicado y hay que tener paciencia.

Justo en esos momentos que te bajas del bus para estirar las piernas, desde una terraza nos llueven botellas de vidrio y de repente me veo atrincherada en un retrete femenino con no sé cuántas más mujeres, not welcome me vino a la cabeza pero sólo fue eso: un pequeño susto y una anécdota ganada.

Cuándo recuerdo este viaje todo es un caos en mi mente y me es muy difícil ordenar qué ocurrió antes o después, tengo flashes del mismo y ordenar todos esos pensamientos para mostrar una historia coherente me es complicado, solo me he quedado con imágenes mentales que me han impactado y me sobrevienen de vez en cuando, las sensaciones vividas.

Podríamos decir que atravesamos el país entero y que una vez transcurrido el momento frontera la mayoría de mis fotografías son saliendo de la misma, entrando a Nador. El panorama era un poco duro, gente que se intenta buscar la vida cómo puede y tú ahí que entras y sales tan libremente. Hubo una imagen que me impactó y presencié desde el autobús. Un niño corría y otros adultos le seguían, no podría decir que había hecho pero el chico estaba asustado cuando lo alcanzaron y estos hombres lo agarraron dispuestos a pegarle pero uno de ellos intervino para que no ocurriera.

Se ven algunas escenas complicadas que a mí especialmente me hicieron reflexionar sobre cómo vivimos, las diferencias, de que manera estamos actuando en todo este asunto. Desde el otro lado todo lo tenemos tan en bandeja y se nos es muy fácil hablar a la ligera de la no inmigración y el rechazo directo. Hay una realidad dura y los acontecimientos y circunstancias que nos empujan a la supervivencia nos impulsan a tomar acciones arriesgadas.

Marruecos me impresionó, era como tener la sensación de que ciertos lugares me eran familiares. Una cultura que es diferente a la nuestra pero de la que Murcia es heredera en muchos ámbitos. Es como si el tiempo se hubiera detenido: un estilo de vida humilde, los colores, la luz, cómo habitan sus espacios. Era un continuo estímulo visual.

Todas las fotos que realice de este viaje fueron con el móvil. En un principio pensé en llevarme la cámara réflex pero cargar con una cámara que pesa un kilo y medio cuando vas a hacer kilómetros y kilómetros de senderismo no me parecía lo más adecuado y decidí no llevármela.

 Siempre me he visto atraída por los largos viajes y por el trayecto en sí, al estado que me somete. Para mí, este periplo ha sido un proceso interno, un momento para pensar. Multitud de cosas en a lo largo de este periplo me hicieron reflexionar sobre mi propia vida, el respeto y apertura hacia otras culturas, a acercarme a ellas desde la curiosidad y la empatía.

Ha abierto aún más la conciencia de viajar de un modo respetable con un turismo sostenible dónde conocer realmente la cultura. Nunca he sido fan de visitar otros países desde los lugares más turísticos, y nunca me ha gustado dónde van mayoritariamente, por eso iniciativas como la que Asociación Viento Norte Sur propone me parecen idóneas para conocer y sumergirse en diferentes contextos.

Hay multitud de anécdotas que pasaron en esa semana en Marruecos, algunas sobrecogedoras, otras simplemente irrisorias. Aquellas como mi propia pantalla batalla mental de ir subiendo metros y luchar con internamente contigo para poder superarlos, calmar la fatiga y todos aquellos pensamientos negativos de rabia e impotencia con los que tenía que lidiar.

Los lugares que tuve la oportunidad de visitar y disfrutar fueron Tatooine, Todra con sus magníficas gargantas, Telouet y el Kasbah,  el valle de Ounila, la ciudad de Er Rachidia, Ksar de Ait Ben Hadu y Tizgui. No sé si me dejo algún sitio más en el tintero, lo que puedo añadir es que muchos de estos lugares me recordaban a algunos paisajes de Murcia como el Valle de Ricote pero todo con un aspecto mucho más arcilloso, con esos colores rojizos tan característicos.

No realice ninguna fotografía de paisaje impactante porque no es una disciplina que yo practique ni en la que principalmente destaque. Todas fueron mas de ambientes, de calle. gente… Hacíamos largos viajes en bus y por ello conseguía desde la ventana perspectivas y composiciones interesantes, era una manera de paliar quizás las  8 o 10 horas que podíamos estar ahí metidos, aquí os dejo aquellas imágenes más destacadas.

¿Qué podría decir para finalizar sobre Marruecos? Un país que sorprende, que me atrapó a un nivel subconsciente. La hospitalidad y dedicación bereber, la gastronomía, los paisajes… La vuelta nos iba llenando de nostalgia, y la frontera revivió sentimientos incómodos.

Como mencionaba anteriormente las fronteras siempre son complicadas y considero que todo español debería de ir algún día de su vida a vivirla, aunque sea a modo de reflexión en cuanto  al tema de la inmigración.

Me vino a la mente la hipocresía cuando nos indignamos porque Trump quiere construir un muro y bueno ¿que es lo que hay en Melilla? Un coche iba a la desesperada, nuestro autobús estaba parado ahí, era el momento de pasar a España, muchos estábamos fuera para despejarnos y este coche acabó interceptado por la policía marroquí.

Detienen al chico conductor, subsahariano y la policía empieza a investigar más cuidadosamente el vehículo, tras los asientos acaban saliendo 5 adolescentes subsaharianos que son agarrados con violencia y entre risas por la policía marroquí.

Yo estaba a 2 metros y es una escena que impacta, no voy a abrir un debate político pero es para replantearse cómo ambos países lidian con el tema de las fronteras. El territorio sin ley es perfecto para jugar contra los derechos humanos. Creo que nadie cruza un país jugándose su propia vida, hay motivos grandes para llevar a cabo ciertas acciones. En mi cabeza resonaba una y otra vez el tema Borders de M.I.A.

¿Volvería a Marruecos? Sin lugar a dudas, me gustaría seguir explorando y aprendiendo puesto que es una comunidad cada vez más creciente en Murcia, además de que para acabar con los prejuicios hay que conocer y para ello hay que ver y vivir en medios diferentes.

“Los viajes sirven para conocer las costumbres de los distintos pueblos y para despojarse del prejuicio de que sólo es en la propia patria se puede vivir de la manera a que uno está acostumbrado.”

Descartes

“Cuando no se conoce personalmente a individuos de otros grupos étnicos, religiosos o culturales, es muy fácil creer cosas horribles de ellos y tenerles miedo.”

Michael Levine

marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje marruecos viaje

  • 1 comment
  • Pingback:Camino, 67 km de penitencia// Flamingo Fotografia

  • Leave a comment

    Información básica sobre protección de datos

    • Responsable Flamingo Fotografia .
    • Finalidad Moderar los comentarios. Responder las consultas.
    • Legitimación Tu consentimiento.
    • Destinatarios https://www.dondominio.com/legal/55/politica-de-privacidad/.
    • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
    • Información Adicional Puedes consultar la información detallada en el Aviso Legal.

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.